Ubicado en los exteriores de las calles de Ramón Barreto de Tábora y Berriozábal con 22.60 mts. de largo y 15 mts. de altura. El Mural es obra del maestro Salvador Almaraz López. En este mural la composición es simétrica ya que contiene en si misma la expresión de ideas tales como religiosidad, grandiosidad, lujo y fuerza. En la parte superior, que da hacia el infinito, a manera de radiación, como remate sugiere glorificación, libertad y devoción. La temática se refiere al origen autóctono de nuestras raíces; encontramos corazones rojos semejantes a las fresas típicas que en Irapuato se producen, simbolizando el amor que se le brinda a todo ser de buena voluntad. Podemos apreciar también la representación del mestizaje; una semblanza del encuentro de razas, el culto a la fertilidad, así como el símbolo de la cristiandad.